Acabo de volver de ver el partido en un bar.
He entrado y había unos cuantos parroquianos sentados por las mesas, hablando a voces. Ni dios detrás de la barra. He saludado, más o menos me han devuelto el saludo, pero nadie venía a servir. Al rato, uno de ellos ha venido detrás de la barra y me ha puesto el café que le pedía.
Naturalmente, todo hombres. Durante las más de dos horas que he pasado allí, sólo ha entrado una mujer y no ha estado más de cinco minutos. Debía de ser de la familia, porque todos parecían conocerla.
Al fondo se veía a un grupo jugando a lo que parecía el dominó. Cerca de mí había otros jugando a las cartas, dando los golpes de rigor sobre la mesa cada vez que jugaban una. Y fumando puros baratos.
Después del café (hacía bastante frío y tenía que entrar en calor), ya he pasado a tomarme unas cervezas, mientras veíamos el Real Madrid - Zaragoza (al final, 1-0, gol del árbitro). Los parroquianos iban, como debe ser, con el Zaragoza. Poco a poco han ido ganando confianza conmigo y hemos estado charlando de unas cuantas cosas, mientras veíamos el fumbo.
En el descanso, como tenía hambre, he preguntado si había algo de comer y me han sacado unas chuletas asadas, con una ensalada para acompañar. Menos mal que he pedido algo pequeño, porque el plato era serio.
Al final, el 1-0 que os cuento, y me he ido un tanto cabizbajo. Pésame de la concurrencia y al hotel de vuelta.
Algunos pensaréis: ¿pero, este tío, no estaba en Alemania? Tal vez administrativamente el garito en cuestión estaba situado en Alemania; pero, quitándome a mí, toda la concurrencia era turca. Y sólo hablaban alemán conmigo; entre ellos todo turco. Yo sigo sin saber alemán, pero eso no me arredra. Lo que no sé, me lo invento, y ellos hacían por entenderme.
El otro día un alemán me contaba que los españoles que vinieron hace 40 ó 50 años a Alemania se volvieron a nuestro país o se han convertido en alemanes, pero los turcos siguen siendo turcos. Tienen canales de televisión propios, periódicos en turco y demás. Por lo que he visto, dejando aparte el idioma, son iguales que en la España profunda. Pero igualitos, oye. Y creemos que son otra cultura.
Y sí, entiendo perfectamente que no he tenido problema para integrarme con ellos porque soy hombre; una mujer lo habría tenido peor. Cuando viajo solo por el mundo, son muchas las ocasiones en que mi cromosoma Y me pone las cosas más fáciles.
14 enero 2007
Un bar de pueblo
09 enero 2007
Grandes fracasos
Hace un rato escuchaba una canción antigua que hacía uso prominente del mellotron. El mellotron, para quienes no lo conozcáis, era un artilugio inventado a finales de los años 60 para sustituir a las orquestas. Un instrumento de teclado que accionaba unas cintas magnetofónicas en las que se habían grabado otros instrumentos tocando las notas correspondientes. Estas cintas eran intercambiables, lo que permitía tener varios sonidos distintos. Los más populares eran, probablemente, los de cuerdas o voces humanas. El mellotrón era un trasto ingobernable. Las cintas tendían a perder tensión y descentrarse. Además, tenían una duración máxima de ocho segundos; no se podían dar notas más largas.
Hay una canción de Genesis titulada "Watcher of the Skies" que empieza con un mellotron solo. Tony Banks, el teclista del grupo, dijo que había compuesto esa introducción a base de combinar las notas de su mellotron que no sonaban demasiado desafinadas. Un desastre.
En los años 30 del siglo pasado, un inventor aficionado a la música llamado Laurens Hammond decidió crear un instrumento musical que pudiera sustituir a los carísimos y enormes órganos de las iglesias. Este instrumento fue el órgano que lleva su nombre. Mucho más pequeño que un órgano de tubos, el órgano Hammond es electrónico y relativamente portátil. Pero nadie que lo haya escuchado y tenga un mínimo de oído musical podrá decir que suena como un órgano de verdad. Ni de lejos.
Unos años antes, la casa Rickenbaker decidió sacar un modelo de guitarra que permitiera a este instrumento hacerse oír en una orquesta. Hasta entonces, la guitarra quedaba totalmente oscurecida por los instrumentos de viento; así que pensaron en acoplarle un transductor eléctrico que pudiera enviar su señal a un amplificador para que sonara más fuerte. Lo consiguieron. Pero aquello no sonaba ni parecido a una guitarra acústica.
Hoy día no es habitual ver mellotrones u órganos Hammond porque son muy aparatosos, pero muchos músicos tratan de imitar sus sonidos mediante samplers; imitar los sonidos de estos instrumentos, no los de sus predecesores. La guitarra eléctrica, desde luego, todavía no ha conocido ninguna imitación que la haya destronado. Y eso que hoy día hay aparatitos que, por fin, hacen que una guitarra eléctrica suene como una acústica. Pero se usan muy poco, y sólo como recurso puntual.
Creo que fue Napoleón quien dijo que los buenos planes fracasan por los mismos pequeños detalles que hacen triunfar a los malos. Serían esos pequeños detalles los que convirtieron tan claros fracasos en resonantes éxitos.
29 diciembre 2006
Limpieza
Al fin he encontrado la nueva dirección del lugar donde estaban las fotos de mi blog. Las de las entradas antiguas; las nuevas están en el propio blogspot.
Así que me he dedicado a arreglar los enlaces rotos. Entre ellos, el del pollito de los comentarios. A quien, sin duda, habréis echado de menos. Pues aquí lo tenéis, de vuelta. Tan alegre y jacarandoso como siempre.
De paso, me he entretenido en leer mis entradas de años anteriores. Y creo que eran más interesantes que las actuales. Tendré que currármelo un poco más, que este blog está muy soso en los últimos tiempos. Mira, ya tengo un propósito para el año nuevo.
Aunque yo nunca tengo propósitos para el año nuevo.
15 diciembre 2006
Una tarde en Lübeck
Al igual que cuando estoy en España, hoy he salido de trabajar a la hora de comer. A diferencia de allí, aquí se come a mediodía. Conque a las doce ya estaba libre, de modo que he aprovechado para ir a pasar la tarde a Lübeck.
Lübeck es una ciudad del tamaño de Rostock (unos 200.000 habitantes), a unos 125km de distancia por autopista. También es puerto de mar y también pertenecía a la Hansa. No sólo eso; era la capital de la Hansa. Por tanto, era una ciudad muy importante y poderosa en la Baja Edad Media. Pero todo eso pasó. Hoy día es una ciudad como tantas otras, pero con un centro histórico muy bien conservado.
La característica principal de la arquitectura de Lübeck es, como en otras ciudades de la zona, el gótico de ladrillo y los tejados puntiagudos. Tanto que, en las torres de las iglesias, el tejado viene a medir tanto como el resto de la torre. Son estos tejados de las torres los que dan a la ciudad su imagen característica.
Aparte de eso, Lübeck está relacionado íntimamente con dos de los escritores alemanes más importantes del siglo XX. Thomas Mann era de allí, y Günter Grass vive en las afueras. Ambos escritores tienen su casa-museo que funciona como centro cultural. Günter Grass incluso da conferencias de vez en cuando en la suya, además de exponer su obra pictórica y escultórica (es polifacético, el hombre).
Lo mejor que se puede hacer en Lübeck es pasear por el centro, porque todas las casas valen la pena. Además, como todas las ciudades alemanas, ahora tiene sus mercados navideños y todavía hay más ambiente por las calles. Lo cierto es que fuera de los mercados había poca gente, pero puede ser porque éstos estaban atiborrados. Como he llegado después de la hora normal de comer, ya no me daban en ningún sitio y, además, hacía frío; pero me he acercado al mercado de la plaza del ayuntamiento (plaza del mercado, en realidad), me he comido un Backfisch (pescado frito) y luego me atizado un Feuerzangenbowle (otra bebida navideña recomendada por nuestro guiri) y, oye, que ha subido la temperatura en un momento. A patear se ha dicho. Armado con un planito que me han vendido en la oficina de turismo (y que incluye un itinerario peatonal muy interesante y recomendable), me he dedicado a recorrer el centro de la ciudad de arriba a abajo.
Aunque Lübeck pertenecía a la antigua Alemania Occidental, no es mucho más cara que Rostock. Y, desde luego, bastante más barata que Múnich. Y también es difícil que te hablen inglés, conque he tenido que seguir practicando el "alemán". Cosa con la que disfruto bastante, oye; rarezas que tiene uno.
Como digo, venir a Alemania en diciembre está muy bien por los mercados navideños. Pero lo malo es que anochece a las cuatro de la tarde. Y en esta ciudad hay pocas farolas, conque a las cuatro y media no veía ni peñazo. Conque me he tenido que volver al hotel. Más cansado de lo que pensaba; en el viaje he pasado bastante sueño. Mañana tenía pensado ir a Berlín, pero tal vez lo deje y me quede descansando en la habitación. Por lo pronto, he puesto el cartel de "no molestar" en la puerta.
12 diciembre 2006
Navidad en Rostock
Pues sí, después de Munich y la RAM (que merecería otra entrada en este blog; como adelanto diré que tal vez ha sido la mejor de mi vida), ahora estoy pasando frío en Rostock.
Rostock es una ciudad alemana situada a orillas del Báltico, en la antigua RDA. Y es más bonita de lo que pensaba. Al menos, la zona del centro, con sus calles peatonales y sus casas de colores.
Hace un rato he estado paseando por Kröpeliner Strasse, que es el eje de la zona peatonal. Y también del inevitable mercadillo navideño. No muy distinto del de Múnich por contenidos (montones de puestos de comida y bebida, especialmente salchichas y glühwein), pero sí por precios. Más o menos, las cosas cuestan la mitad aquí.
Ahora que lo pienso, también abunda un tipo de comida un tanto peculiar: las frutas rebozadas en chocolate. No las he probado aún, pero lo haré. Hay frutas de todo tipo: uvas, manzanas, plátanos...
Sí había oído que en Rostock había bastante ambiente, y es cierto. La calle estaba llena. Pese a que aquí no hay turistas en invierno. Sí en verano; muchos alemanes vienen a veranear a la costa báltica. Pero ahora casi todos los habitantes de la ciudad son locales. Y no hablan mucho inglés, conque me las tengo que apañar en alemán. Lo cual no es fácil, porque no hablo alemán, pero lo que no sé me lo invento.
Supongo que ahora bajaré otra vez por ahí para cenar. Menos mal que soy un tipo bastante adaptable, porque está haciendo frío y voy a quedarme aquí hasta Navidad. Mola viajar, pero también estar calentito en casa. Aunque en la habitación de mi hotel se está de maravilla.
05 diciembre 2006
Glühwein
Ya que venía a su país, el guiri del Núcleo me aconsejó que no me perdiera el mercado navideño y que bebiera glühwein. Pues hoy he hecho caso a los dos consejos.
En Munich ha hecho un día buenísimo. Esta tarde estábamos a quince grados, con un sol que no veas, sin una gota de viento. Pero sigue siendo diciembre y aquí tienen sus tradiciones. Conque por la noche he estado paseando por la zona peatonal del centro, entre la Karlsplatz y la Marienplatz para quienes conozcáis la ciudad.
Toda Neuhauserstrasse y Kaufingerstrasse, que son las grandes calles peatonales que unen las dos plazas que he nombrado, están llenas de tenderetes navideños. Y en muchos de ellos venden glühwein, que no es sino vino dulce caliente. Tradicional en invierno en muchos sitios, entre ellos toda Alemania. Así que, después de cenar en una de las muchas y enormes cervecerías de la zona, he vuelto hacia Karlsplatz, donde hay una pista de patinaje y, mientras veía las toñas que se daba la gente, me he atizado mi glühwein. Sí, todo lo turístico que quieras, pero los propios muniqueses hacen lo mismo en estas fechas.
Que en casita se está muy bien pero, ya que estoy fuera, también puedo aprovechar la situación, ¿verdad? Y Munich es una ciudad con mucho atractivo. Ahora que lo pienso, siempre que he venido a Alemania he estado en Munich. En mi próximo viaje romperé esa costumbre.
Vaya con los enlaces
Como no estoy en mi casa, he intentado entrar en el blog de Sataneiro a través del enlace que tengo en éste, en lugar de usar mi propia lista de favoritos. Y me he dado cuenta de que estaba mal. Así que, si alguien tiene interés en leer las paridas que publica el puto crío, que sepa que ya funciona. El enlace, no el puto crío.
03 diciembre 2006
El pequeño Willy Fog
Así es como me llama Persélope por mis continuos viajes en los últimos tiempos.
Y sigo con ellos. He estado un par de semanas en Madrid, pero ya no volveré aquí hasta después de Navidad. Bueno, dormiré en casa alguna noche suelta; lo justo para dejar ropa sucia, coger otra limpia y volver al aeropuerto.
Mis próximos viajes van a ser la próxima semana a Munich (por trabajo) y a Tossa de Mar (para la RAM). Distintos motivos, pero enlazados. Y cuando vuelva de la RAM, otra vez a Alemania, esta vez al norte.
Este blog está siendo un poco monotemático en los últimos tiempos, y me temo que seguirá así durante un par de meses, al menos. Ya os contaré algo a la vuelta.
24 noviembre 2006
En casa, qué bien se pasa
Si no recuerdo mal, este lema colgaba de la casa del Oso Yogui, que era vago como el pedernal.
Yo no estoy vagueando, pero sí aprovecho que estoy en mi casita. Y aprovecho para salir de ella. Lo mismo a mi, hasta hace poco, habitual partida de rol semanal (ayer ya casi no me acordaba de qué iba la campaña), como para salir con los del Núcleo e intercambiarnos unos regalos de lo más friki.
La cosa viene de bastante atrás. Hace tres años, para Reyes, estuvimos en casa de Jambri y Fantine. El caso es que se les ocurrió que todos lleváramos unos regalos horrendos para luego sortearlos. Aquel día también estaba Hongos Young con nosotros, y parece que la cosa le gustó, porque ha decidido reeditarla con nosotros este año.
A mí me ha tocado una tumbadora en miniatura, que suena y todo. Pero mi favorito ha sido el que le ha endosado Karate Kid al propio Hongos: un espantoso corazón de gomaespuma, con ventosa para colgar en el coche, con los colores de la bandera de España y el toro encima. Horripilante.
Estas tonterías se disfrutan más cuando has estado un tiempo sin poder hacerlas. Ahora, con un poco de suerte, no volveré a salir de España hasta después de la RAM.
10 noviembre 2006
El meme de Jeff
Además del test de la entrada anterior, Rapunzell me había pasado la pelota de contestar a unas preguntitas con canciones de un grupo musical. Pero ya lo había hecho hace un par de años (lo tenéis en los archivos, junio de 2004, por si tenéis curiosidad). A cambio, contestaré a esta otra serie de preguntas también sacadas de su blog. En la lengua del imperio, eso sí:
1. What time did you get up this morning? Five o'clock in the afternoon. Yes, I am serious. Last night, I slept fourteen nice hours. Much needed, I should add.
2. Diamonds or Pearls? Oh, I just listened to that song yesterday in a pub. Anyway, I don't like jewels much.
3. What was the last film you saw at the cinema? It's been such a long time that I cannot remember. I haven't been to the cinema lately, which is a shame. (UPDATE: the last movie I have seen was a Spanish movie called "El Próximo Oriente"; no wonder I did not remember it, since it is nothing to remember).
4. What is your favorite TV show? Currently, CSI (Las Vegas).
5. What did you have for breakfast? If you can call it "breakfast" at that time of the day, a white coffee and some orange juice.
6. What is your middle name? None.
7. What is your favorite cuisine? Maybe japanese, but I really like them all. I am easy on food.
8. What foods do you dislike? I hate black olives. Hate them, really.
9. Your favorite Potato chip? Ham flavoured ones.
10. What is your favorite CD at the moment? Not only I don't go to the cinema, I do not even listen to music lately. But I may mention Yes's "Relayer" as an all-time favourite.
11. What kind of car do you drive? A 12 year old BMW 318. Inherited from my father.
12. Favorite sandwich? I do not have a favourite.
13. What characteristics do you despise? Egotism and stupidity. Which tend to go hand in hand.
14. What are your favorite clothes? A t-shirt and a pair of jeans.
15. If you could go anywhere in the world on vacation, where WOULDN?T you go? I don't like holiday resorts.
16. Favorite brand of clothing? No idea. I never look at brands.
17. Where would you want to retire? The only time I have thought "I want to live here when I am eighty" was in Liechtenstein. So let's vote for that place.
18. Favorite time of day? The later, the better.
19. Where were you born? Zaragoza, Spain.
20. What is your favorite sport to watch? I love the Olympics. I can watch anything there. But my favourite is Athletics. Oh, and I also love watching the VI Nations rugby tournament.
21. Who do you think will not answer this meme? Hongos Young. He will think this is stupid.
22. Person you expect to answer first? No idea. I am bad at guessing what other people will do.
23. Pepsi or Coke? Coke.
24. Beavers or Ducks? If this means what I think it means, beavers.
25. Are you a morning person or night owl? Back to question 18...
26. Pedicure or Manicure? Manicure.
27. Any new and exciting news you'd like to share? None that I can remember now.
28. What did you want to be when you were little? I can't remember. Maybe a doctor, but this might be just because my father wanted me to become one.
29. What is your best childhood memory? Playing in the garden by my parents' house in a summer night.
30. Piercing? No, thanks.
31. Ever been to Africa? Never.
32. Ever been toilet papering? No.
33. Been in a car accident? Only small ones.
34. Favorite restaurant? I have several ones. I love having dinner at a nice restaurant.
35. Favorite flower? Wild flowers, I guess.
36. Favorite ice cream? I'll copy Rapunzell with her Dulce de Leche choice.
37. Favorite fast food restaurant? Léon de Bruxelles, if this can be considered fast food.
38. How many times did you fail your drivers test? As soon as the word "test" appears, Rapunzell and I have the same result :) Yes, I also failed my drivers test four times, no less.
39. From whom did you get your last e-mail? From a mailing list I suscribe to.
40. Which store would you choose to max out your credit card? FNAC, hands down.
41. Bedtime? Rarely before midnight.
42. Who are you most curious about their responses to this? I can't think of anybody, sorry.
43. Last person you went to dinner with? Some workmates in The Hague, last Tuesday.
44. What are you listening to right now? PC fan buzzing.
45. What is your favorite color? Black.
46. How many tattoos do you have? None. My girlfriend loves tatoos, but I don't.
47. How many people are you sending this to? None. I'll leave it to whoever wants to take it.
48. What time did you finish this meme? 2:12 (Madrid time)
49. Favorite magazine? El Jueves; I buy it every week (I have to remember to do it tomorrow). Other than that, I have very fond memories of a magazine called Cacumen, which was published some 20 years ago in Spain.
El vicio
He hecho este test que he visto en la página de Rapunzell quien, a su vez, lo había cogido de la de Earendil.
¡Sorpresa! Me ha dado lo mismo que a Rapun. Y mira que esta vez pensaba que no sería así:
What WoW Character Are You?
Shaman - a spiritual leader of your tribe, you communicate with spirits, have visions of the future, and guide your people through the darkest of times.
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09 noviembre 2006
Hay que ir con tiempo
Acabo de volver de un nuevo viaje a La Haya. Viaje que, en general, ha ido sin complicaciones. Casi.
Nuestro avión de vuelta salía a las 20:40. Teniendo en cuenta que desde La Haya hasta el aeropuerto de Schiphol hay 40 kilómetros de autopista, ¿qué hora os habría parecido prudente para salir? Teniendo en cuenta que a veces hay atasco en la autopista, pese a que llega a tener cinco carriles en cada sentido en algunos tramos, hemos salido a las 17:20. Mucho atasco tenía que haber para no llegar con dos horas de adelanto.
Por curiosidad, he ido controlando el tiempo. Al cabo de tres cuartos de hora habíamos recorrido 30 kilómetros. Porque, en efecto, había atasco. Pero vaya, aún teníamos 35 minutos para cumplir con nuestro objetivo, y sólo nos faltaba recorrer 10 kilómetros más. Bueno, y echar gasolina, porque teníamos que devolver el coche alquilado con el depósito lleno.
En ese momento se han empezado a estropear las cosas. Nos ha costado media hora llegar hasta la maldita gasolinera, cinco kilómetros más adelante. Pero oye, para eso habíamos salido con tiempo. Aunque nos costara otra media hora más llegar al aeropuerto, aún llegaríamos con hora y media de tiempo para facturar, comprar algunas cosillas, cenar algo y coger el avión tranquilamente.
Una hora y veinticinco minutos más tarde hemos salido de la gasolinera. Y eso que casi no teníamos cola hasta el surtidor; sólo teníamos delante un par de coches. Pero la salida de la gasolinera estaba completamente atascada por motivos que ignoro. Ochenta y cinco minutos para atravesar una gasolinera, ahí es nada. Naturalmente, nuestras posibilidades de coger el avión se habían reducido enormemente; sólo faltaban cuarenta minutos para el despegue. Y aún teníamos que llegar al aeropuerto.
Cosa que ya no nos ha costado demasiado. Unos diez minutos, al cabo de los cuales nos hemos encontrado con que un amable taxista estaba parado en medio del carril que conduce al garaje donde debíamos devolver el coche. Y no tenía ninguna intención de moverse. Bueno, uno de mis compañeros y yo hemos cogido las maletas para ir corriendo a facturar mientras el otro devolvía el coche. Y hala, a correr con todos los bultos a cuestas. Que para eso el aeropuerto es pequeño.
Afortunadamente, nuestro mostrador de facturación estaba libre. Desafortunadamente, nuestro vuelo estaba cerrado. Eso significaba que podíamos intentar montar, pero no facturar el equipaje. Conque hala, a correr otra vez con las maletas a cuestas hasta la sala de embarque (un cacho), pasar el control (lento, por culpa de las nuevas normas de seguridad) y a correr como locos hasta la puerta de embarque. Eran ya las ocho y media y la puerta estaba en el quinto pino. O un poco más allá. Conque yo, que he sido el primero en pasar el control, he recogido mis cosas a toda prisa y he echado a correr para que esperaran a mis compañeros.
Cuando he llegado a la puerta de embarque, arrastrando el bofe, me han preguntado inmediatamente: ¿y los otros dos? Obviamente, nos estaban esperando para cerrar. Pues vienen detrás de mí. "Más vale que sea verdad, porque dentro de dos minutos cerramos y nos vamos". Y era verdad. Hemos entrado por los pelos.
Al menos, todo esto ha tenido el efecto positivo de que no hemos tenido que esperar la recogida de equipajes. Conque he ido tranquilamente a recoger mi coche al aparcamiento y, claro, al ir a abrirlo me he dado cuenta de que no llevaba las llaves. Con las prisas, me las había dejado en el control del aeropuerto de Schiphol. Ni las del coche, ni las de casa. A medianoche pasada. Yupi.
La cosa ha tenido final feliz. He llamado a Nu, que tiene llaves de mi casa, y estaba en la suya, conque todo consistía en coger un taxi hasta allí y que me las diera. En casa tengo otra llave para el coche, conque podía volver al día siguiente a recogerlo. Claro que ya había pagado el párking; tendría que ver como lo arreglaba para poder sacarlo al día siguiente, si ya no tenía ticket.
Y en ese momento me he acordado de que en la cartera llevo una llave de repuesto. Llave que nunca antes había usado y que ni siquiera había visto en mucho tiempo; pero la he encontrado y sí, funcionaba (aunque más que una llave es media). A partir de aquí sí que ha ido ya todo bien. He salido, he ido a casa de Nu, me ha dado mis llaves y aquí me tenéis, contándoos mis aventuras. Mañana llamaré a Schiphol a ver si tienen mis llaves y, si es así (y espero que lo sea), el martes las recogeré, que vuelvo por allí. Espero que con menos incidentes.
Y, a la vuelta, iré al aeropuerto en tren. Ya veremos qué hacemos con el coche alquilado.
06 noviembre 2006
Todo sigue igual
Aquí me tenéis, a punto de salir de nuevo hacia el aeropuerto. Otra vez a La Haya, que se va a convertir en mi segunda casa. Este mes aún haré otro viaje más allí.
Desde la última vez que escribí en este semi-abandonado blog, he estado en La Haya y en París; esto último, por placer, no por negocio. Fui con Raquel, Cassandra y Jofan a pasar el puente de Todos los Santos (puente que conseguimos a base de pedir días en el trabajo, no es que lo tuviéramos de natural). Y desde que volví he estado haciendo de anfitrión de unos primos de mi chica, que habían venido a pasar unos días a Madrid y se han quedado en mi casa. Ayer se volvieron a la suya.
No me malinterpretéis: estoy encantado de haber tenido a los primos. Son muy majos y vinieron porque les invité. Pero, claro, mis planes de descanso se han tenido que aplazar una vez más. Y eso que estaban más con su prima Nu que conmigo.
Además, por si tenía poco, el viernes me enteré en el trabajo de que también voy a viajar con cierta frecuencia a Alemania. Aún no sé cuándo empezaré, ni cuántos viajes haré, ni qué duración, aunque lo más probable es que sean algunas semanas sueltas durante cuatro meses. Pues no sé cuándo estaré en mi casa. Y, una vez más, no me quejo de los viajes. En realidad, estoy contento de que mi trabajo haya cambiado, porque me estaba aburriendo. Lo malo es que también me canso.
En fin, ya veis qué entrada tan sandunguera. Ahora os dejo, que tengo que coger el avión. Pero durante el próximo puente (en Madrid es fiesta el jueves) sí que pienso dedicarme exclusivamente a tocar la guitarra y descansar. Y, tal vez, escribir alguna cosilla aquí con más enjundia. Hasta entonces.
19 octubre 2006
Esto no es vida
Tal vez no debería quejarme mucho, pero la verdad es que necesito un descanso, porque últimamente no paro. No todo es trabajo; también hay otras cosas. Pero, entre unas y otras, estoy siempre en danza.
El otro día hice cuentas y durante este mes sólo voy a estar un total de nueve días en mi casa. Hoy es el último. Ayer no pude parar ni a comer, y volví a casa casi a medianoche. Resultado: esta mañana me ha dado una bajada de tensión y casi me caigo al suelo.
Como digo, no todo es trabajo, así que teóricamente podría dejar cosas. Pero de momento no va a ser así, al menos durante lo que queda de mes. Pero luego intentaré tomarme las cosas con un poco más de calma. Que no tengo tiempo ni para jugar al WoW.
Lo peor es que tampoco he tenido tiempo de mirarme las canciones que vamos a tocar este año con los Pelafustanes, y este fin de semana tenemos ensayo. No me hace ninguna gracia llevarlas tan mal, pero tendré que arreglarme. Ya os contaré.
07 octubre 2006
He vuelto
Pues sí, estoy de vuelta en Madrid desde hace un ratito.
Esta semana he seguido el consejo que me daba Gamusina en su comentario a la entrada anterior, pero al revés: he trabajado mucho y disfrutado poco. Esto último por culpa del tiempo, en los dos sentidos: la falta de él, y que no ha parado de llover.
Bueno, tampoco es que haya estado sufriendo, pero sí ha sido bastante cañero. De todos modos, desde el punto de vista profesional, ha sido un buen viaje y estoy muy contento. Pero machacado. Ahora mismo me voy al sobre y mañana será otro día.