16 julio 2006

El Coronel

¿Qué tienen en común canciones como "The Dock of the Bay", "Knock on Wood", "Green Onions", "I Can't Turn You Loose", "In the Midnight Hour" o "The Hunter"?

Una vez leí una entrevista, creo que fue a John Petrucci, el guitarrista de Dream Theater. Le hacían la típica pregunta sobre sus influencias y mencionó a "los tres Steves". Se refería a Howe, Morse y Vai.

Nada que objetar sobre Steve Howe; como sabéis quienes me conocéis, adoro a ese hombre y creo que es el mejor guitarrista que ha pisado este planeta. La primera vez que escuché un disco suyo, cuando tenía quince años, me quedé maravillado y así sigo.

Descrubrí a Steve Morse bastante tarde. Por tanto, aunque creo que es un guitarrista fantástico, no se puede decir que haya sido una gran influencia para mi.

En cuanto a Steve Vai, es el tipo de guitarrista a quien reconozco la categoría, pero representa lo que menos me gusta de la guitarra de rock de los últimos veinte años. La velocidad porque sí. Los comeescalas. El "yo sé más escalas diferentes que tú y las toco más deprisa una detrás de otra". En su lugar, pondría a otro Steve muchísimo menos efectista y a quien todos los comeescalas deberían escuchar: Steve Cropper.

Este sí ha sido una gran influencia, más que en mi forma de tocar, en mi manera de entender la música. Hasta 1992 no sabía ni quién era. Entonces apareció en uno de los conciertos de "La noche de las guitarras", un festival que se organizó en Sevilla antes de la Expo, consistente en una serie de conciertos dedicados a distintos estilos del rock y protagonizados por guitarristas.

Me llamó la atención que en uno de los conciertos saliera este tipo, a quien desconocía por completo, y que no hizo un puñetero solo. Ahí estaba, tocando la rítmica, en segundo plano, sin hacer un alarde. A partir de entonces fui dándome cuenta de la cantidad de discos en que había tocado, y cómo en muchos de ellos había un guitarra rítmica que le estaba dando toda la gracia a la canción, sin que te dieras cuenta y sin tapar al solista en ningún momento. Ése era el secreto de Steve Cropper: él hacía que las canciones sonaran bien.

Gracias a Cropper descubrí qué era tocar en un grupo, y que lo importante era el resultado conjunto, no hacer una cosa distinta en cada compás, ni ser la estrellita. Entonces me aficioné a tocar la guitarra rítmica y empecé a disfrutar cuando mi solista tenía el día inspirado, en lugar de esperar que se callara de una vez para que me tocara a mí. Sobre todo, cuando yo me daba cuenta de que el día inspirado lo teníamos en la sección rítmica, y eso hacía que el otro cantara o tocara mejor.

Ayer vi por primera vez a Steve Cropper en vivo, con la Blues Brothers Band. Una cuadrilla de sesentones que se metieron una caña que no veas durante casi dos horas. Buf, no veáis cómo disfruté.

Por cierto, la respuesta a mi pregunta inicial: todas esas canciones fueron compuestas por nuestro amigo Steve "The Colonel" Cropper.

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