04 julio 2008

Corbatas

Últimamente las corbatas están de moda. Precisamente por no estar de moda. A raíz de una directiva aparecida en algún ministerio, pidiendo a sus trabajadores que no fueran a trabajar con corbata en verano, y la subsiguiente apareción del ministro de Industria sin corbata en el Congreso, varios periódicos han publicado artículos sobre esa prenda.

El motivo de la directiva es que los trabajadores pasen menos calor en el trabajo, de modo que se pueda subir la temperatura del aire acondicionado y ahorrar energía. Bastante razonable, creo yo. Pero a nadie se le ha ocurrido pedir que la peña vaya en bermudas, por ejemplo. La razón final, en mi opinión, está en que la corbata se está pasando de moda.

¡Un respeto!Hace unos años yo iba siempre a trabajar con corbata. Luego dejé de llevarla en verano (y ahora pienso que queda bastante cateto llevar corbata con manga corta). Actualmente, no la llevo casi nunca, ni siquiera en invierno. Sí me la pongo cuando voy a tener una reunión con alguien externo a la empresa, especialmente clientes. Pero me ha ocurrido varias veces llegar a la reunión y ser el único con corbata. Hace unos meses impartí un cursillo para unos clientes procedentes de varios países. El primer día fui con chaqueta y corbata para la ocasión; resultó que era el único. Los siguientes días, la corbata se quedó en casa, claro. Seguro que hay quien interpreta la corbata como un signo de respeto; en ese caso, no es más que un signo convencional, como podría serlo llevar una careta del Gallo Claudio. Y, la verdad, siempre me ha caído mucho mejor el Gallo Claudio. Eso ya me molaría, aparecer en una reunión con una cresta de pollo y diciendo: "Oye chico, digo, oye chico".

Hoy se me ha ocurrido escribir sobre esto a raíz de una tira que ha publicado Mauro Entrialgo en el diario Público. He dejado un comentario en el que venía a decir lo mismo que aquí, pero en cortito. Como tenía ganas de enrollarme más con el asunto, pues oye, para eso sirven los blogs. Entre otras cosas. Digo yo, vaya.

Ah, y también le vaticinaba a la corbata el mismo futuro que al "usted" en las relaciones sociales. Ya nadie usa el usted en las relaciones informales, y cada vez menos en las profesionales. Pues lo mismo.

[ACTUALIZACIÓN: Justo después de publicar esta entrada me he acordado de que uno de mis profesores en la Universidad se ponía siempre corbata cuando venía a dar clase, como señal de respeto hacia los alumnos, y exigía el trato de usted por el mismo motivo. Casualmente, era el peor profesor de la Escuela, según mi opinión, la de muchos de mis compañeros y las encuestas de control de docencia, en las que siempre sacaba la peor calificación con diferencia.}

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Now playing: Marillion - White Russian
via FoxyTunes

4 comentarios:

Fantine dijo...

Tristemenete vivimos en una sociedad que se rige demasiado por las apariencias, y la corbata no deja de ser eso: simple apariencia.

Cono lo del usted sin embargo yo sigo siendo una "antigua", y a priori trato de usted a la gente que no conozco, siempre que no sea alguien demasiado joven. Me verás siempre tratar de usted al camarero al que le pido un cafe, al taxista o al charcutero. No se, lo del tuteo por sistema no me gusta, como tampoco me gusta el que te exige el usted por creerse sueperior a ti, claro.

Por cierto, el imaginarte de gallo Claudio me ha hecho musho de reí

Gorpik dijo...

Con lo del usted estoy de acuerdo contigo, Fanti. A mí me gusta que me tuteen, pero no tutear a una persona si puede parecer que le hago de menos. Las muestras convencionales de respeto funcionan a veces, sobre todo con personas a las que no conocemos.

persefone dijo...

La corbata se ha convertido en eso que los invitados de una boda terminan usando para parecerse a Rambo cuando han bebido mucho.
Con lo del "usted", estoy de acuerdo con Fantine. Yo no suelo usarlo, pero cuando cogo un taxi o pido un café siempre lo uso.

Ibn Sina dijo...

Hola, ¿qué hay? Gracias por guiarme a través del mar de bitácoras. Por lo demás, fue un placer jugar contigo. De nuevo gracias, y un saludo.